Hoy en día no nos resulta nada raro
ver a alguien trabajar con su ordenador portátil en una cafetería o
durante un viaje en tren o que alguien aparezca en una reunión con su
ordenador y tome notas en éste; en los últimos años usar ordenadores
portátiles se ha vuelto algo cotidiano que no está vinculado únicamente
al segmento profesional y tanto estudiantes como particulares usan este
tipo de dispositivos. Los portátiles de hoy en día poco o nada tienen
que ver con los primeros modelos
que salieron al mercado, el HX-20 de EPSON o el Osborne I (ambos de
1981) puesto que, por aquel entonces, no existía ningún patrón de diseño
sobre cómo podría ser un ordenador portátil. Esta forma de carpeta o
maletín que estamos acostumbrados a ver es obra de un diseñador que fue
capaz de concebir el GRiD Compass 1101 cuyo diseño marcaría a toda la
industria; una obra realizada por Bill Moggridge que, desgraciadamente,
ha muerto este fin de semana.

Bill Moggridge, que murió el
pasado sábado a la edad de 69 años, nació en Londres el 25 de junio de
1943 y estudió diseño industrial en la Escuela de Diseño y Arte St
Martin de Londres (entre 1962 y 1965). Cuando terminó sus estudios
marchó a Estados Unidos en busca de oportunidades
profesionales y estuvo un tiempo trabajando en una empresa de
instrumental médico hasta que decidió volver a Inglaterra en 1969 a
estudiar comunicación y caligrafía.
Al volver a su país decidió fundar
su propia compañía de diseño industrial, Moggridge Associates, y trabajó
para el fabricante de electrodomésticos Hoover al cual le diseñó un
tostador y en algunos otros productos que, incluso, llegaron a ser
mencionados en revistas y publicaciones del sector del diseño. En 1972,
Moggridge hizo su primera incursión en el sector de la tecnología y
participó en el diseño de una computadora para Computer Technology Ltd,
UK aunque ésta no llegó a fabricarse finalmente. En 1979, Bill Moggridge
decidió volver a Estados Unidos y decidió abrir una oficina en pleno
Silicon Valley, concretamente en Palo Alto (California); la empresa, a
la que llamaría ID Two, comenzó a establecer relaciones comerciales con
Grid Systems Corporation, un hecho que marcaría un punto de inflexión en
su carrera y en toda la industria.
Fue para Grid Systems Corporation para los que Moggridge
diseñó el primer ordenador portátil que tenía una pantalla que se
cerraba sobre el teclado, el GRiD Compass 1101, es decir, tenía forma de
maletín ejecutivo que se abría y dentro se podía encontrar una pantalla
más o menos plana y un teclado convencional; un diseño que hoy en día
seguimos viendo y que revolucionaría el mercado con su lanzamiento en
1982.
El dispositivo usaba una pantalla plana fabricada por Sharp
que ofrecía una imagen en amarillo sobre fondo negro con una resulución
de 320x240 píxeles y 80 caracteres de anchura, carecía de unidad de
disco extraíble, 384KB de memoria no volátil, un procesador Intel 8086,
256 KB de memoria RAM y, lo más importante, estéticamente era un
dispositivo con un diseño muy cuidado en una carcasa de magnesio de
color negro y un peso de 4,9
kilogramos (que aunque nos pueda parecer una barbaridad resultó ser un
dispositivo muy ligero comparado con el Osborne I que pesaba casi 11
kilogramos) que fue usado por el Ejército de Estados Unidos y llegó a
salir al espacio en 1985 dentro del equipamiento que se usaba en el
Discovery.

Moggridge se hizo muy famoso por el diseño del GRiD Compass
1101 pero, realmente, la mayor parte de su carrera está alejada del
sector tecnológico puesto que impartió clases de diseño industrial en la
Universidad de Stanford (y en otras muchas escuelas y universidades),
ejerció de diseñador gráfico, montador de vídeos, publicó varios libros
(editados por el MIT) sobre diseño y se centró, más que en diseñar
dispositivos, en cómo interactuaba el usuario con éstos.
En el año 2010, además de recibir el Premio Príncipe Felipe
para Diseñadores en reconocimiento a toda su carrera en el campo del
diseño, Moggridge fue nombrado director del Cooper-Hewitt, National
Design Museum de la Fundación Smithsonian que hoy ha publicado en su web
un especial como homenaje a su director que murió el sábado tras una
dura lucha contra el cáncer que padecía.
Fuente: Washington Post